Estrategia para ganar dinero en bolsa


Invertir en bolsa no es nada sencillo. El mercado es caprichoso, siempre va por delante y no es fácil pillarlo, menos todavía predecir sus movimientos. La bolsa no es para todo el mundo y no es algo que se consiga dominar de la noche a la mañana. El buen inversor se curte realizando cientos de operaciones y aprende especialmente cuando pierde dinero.

Comprar acciones en bolsa pensado que es una “forma fácil de ganar dinero” es la mejor forma de perder todos los ahorros de tu vida. La bolsa no es un juego. Realmente para ser capaz de ganarle el pulso al mercado tienes que tener claro tus objetivos, saber lo que estás haciendo, seguir una estrategia de inversión muy concreta y medir muy bien tus decisiones. Muchas veces la psicología, el timing y el factor suerte también juegan la partida.

Invertir en bolsa tiene más de arte que de ciencia. No hay una fórmula de libro que te permita ganar dinero libre sin riesgo. Simplemente no existe. Aunque los ciclos económicos se repiten a lo largo de la historia y es importante conocerlos, el pasado no sirve para predecir el futuro. Tienes que aprender a gestionar la incertidumbre y asumir los errores cuando los cometes.

Si eres valiente, tienes el corazón sano y después de todo la anterior todavía estás dispuesto a invertir en bolsa, quiero compartir contigo la estrategia que utilizo para mis inversiones. No digo que se la mejor estrategia que exista, de hecho dependiendo de tu perfil y objetivos puede que otras sean mejores, pero es la que mejores resultados me ha dado tras 10 años como inversor activo.


La estrategia consiste en que cuando rastreo el mercado en busca que oportunidades de inversión, solamente voy a invertir si el valor cumple con una serie de requisitos que considero claves para una estrategia de comprar y mantener. Los requisitos son los siguientes:

1. Tengo que entender los fundamentales del negocio: Es decir, voy a comprar solamente empresas que entienda en qué consiste realmente su negocio y lo pueda explicar fácilmente a cualquiera. Por ejemplo, podría comprar Inditex porque conozco exactamente cómo funciona su negocio, pero descartaría valores de empresas cuyo sector desconozco por completo. A estas alturas pocos sectores se me escapan pero es un criterio muy importante a tener en cuenta.

2. La acción cotiza a un precio razonable: El ratio más usado para determinar su una acción está cara o barata es con el PER (Price-to-Earnings Ratio). Su valor indica el número de veces que el beneficio neto anual de una empresa se encuentra incluido en el precio de una acción. Un PER más elevado supone que los inversores pagan más por cada unidad de beneficio. Mi PER máximo es 20 veces. Por encima raramente compro. Me gusta comprar barato. ¿A quién no?

3. El nivel de endeudamiento es moderado/bajo: Me gusta las empresas que crecen sin tener que pedir grandes cantidades de capital a una entidad financiera porque si la situación económica se pone fea, las empresas con mayor endeudamiento son las que más sufren. Esto es así en el 90% de los casos. Obviamente también estás más expuestas a posibles subidas de tipos de interés. No compro cuando el ratio “Deuda total/EBITDA” es superior a tres.

4. Buena rentabilidad por dividendo: Seguramente teniendo en cuenta el nombre de este blog te podrías esperar este criterio. En efecto, solamente añado a mi cartera valores de compañías que tienen una clara remuneración al accionista. Es decir, llevan varios años consecutivos pagando dividendos. Cuanto más largo es su historial de dividendos más me gusta. Por supuesto también miro que haya aumento en el dividendo, como mínimo que supere a la inflación. Compro valores con una rentabilidad por dividendo superior al 3 por ciento. Si compro alguna que ofrece menos es porque pesan mucho los otros criterios.

5. Pay-out sostenible: El término supone el reparto que de los beneficios destina la empresa a los dividendos. Busco empresas con un dividendo sostenible, por eso intento evitar las que tiene un pay-out superior al 50 por ciento. Un pay-out menor significa que hay más margen de maniobra, posibles aumentos de dividendo en años próximos y menos riesgo de que lo eliminen.


En definitiva estos son los cinco puntos básicos que analizo antes de invertir en bolsa. Pero casi siempre suelo encontrar varias empresas que los cumplen y entonces me fijo también en estas cosas:

– La dirección de la empresa es clara en sus comunicados, está comprometida con el negocio y cumple con las previsiones de crecimiento que publica trimestralmente al rendir cuentas al mercado.

– El sector ofrece más oportunidades de crecimiento (preferiblemente potenciales). No todos los sectores tienen las mismas previsiones de crecimiento a medio/largo plazo. Por ejemplo, veo más recorrido en empresas de energías renovables que petroleras.

– La empresa ofrece productos o servicios disruptivos. En Europa pocos ejemplos, para encontrar algunos casos tenemos que buscar en el Nasdaq americano y normalmente no cumplen el criterio de dividendos ya que suelen ser tecnológicas bastante nuevas en el mercado.

– El valor tiene que tener una buena liquidez. Por ejemplo, el volumen de negociación no es el mismo en Adolfo Domínguez que en Gamesa o Santander. Los últimos ofrecen mayor volumen de oferta-demanda en la horquilla de precios.

Bueno ahora es tu turno. ¿Qué otros criterios sigues en tus estrategias de inversión? ¡Espero aprender también de vuestros comentarios!

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